27.12.09




: gil de biedma y la gauche divine



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Antes de que diera inicio el rodaje de El cónsul de sodoma, el más reciente largometraje del director español Sigfrid Monleón, los miembros vivos de la gauche divine (la "izquierda divina") --como Juan Marsé-- se mostraban escépticos acerca del libro biográfico de Miguel Dalmau en el que se basa la cinta, tanto como al respecto del resultado final en que pudiera desembocar el proyecto. El propio Enrique Vila-Matas en este artículo de El País que anexo (él mismo aparece interpretado en la película a los 20 años), se muestra dudoso de que alguien pudiera dar vida en la pantalla, por ejemplo, a la legendaria fotógrafa de la gauche divine: Colita. Puedo presumir que conocí al alter ego de Colita (Isabelle Stoffel) durante una velada en Madrid, y tengo que decir de primera mano que Monleón se sacó la lotería con esta actriz en su reparto y que dio en el blanco para el casting de la misma forma con el resto del reparto. Bimba, por su parte, interpreta a Isabel Gil-Bel, "musa" de la gauche divine y la única amante mujer que llegó a tener Gil de Biedma.

Aún no he visto la versión final de la película, pero esperemos que llegue a México pronto. Enhorabuena a Sigfrid, Isabel y Bimba.




El cónsul de sodoma, Sigfrid Monleón, 2009.





Por un decorado que recrea el ambiente del mítico Boccaccio de Barcelona pulula gran parte de la plana mayor de la llamada gauche divine. El poeta Jaime Gil de Biedma es el centro de atención. Con él conversan dos de sus mejores amigos, el novelista Juan Marsé y el editor Carlos Barral. En el local también está Gabriel García Márquez. Y como testigos, un joven columnista de la revista Fotogramas, Enrique Vila-Matas, y una fotógrafa-testigo de aquella época y de aquel grupo excepcional, Colita.

El cónsul de Sodoma, un biopic inspirado en la vida de Gil de Biedma les reúne de nuevo en la ficción. Poesía, política y erotismo, dice Miguel Dalmau, cuya biografía editada por Circe en 2004 es la base de un filme que produce Andrés Vicente Gómez, dirige Sigfrid Monleón y protagoniza Jordi Mollà. Una película que se rueda en Madrid, Barcelona, Valencia y Manila y que nace con la prevención de muchos de los amigos de Gil de Biedma, que murió de sida en 1990 y cuya leyenda le pinta como un poeta genial y como un homosexual de una voracidad autodestructiva. "Si sale del libro de Dalmau será una película porno, ¿no?", dice Colita, interpretada en la cinta por Isabel Stoffel. "Era una biografía demasiado sensacionalista. Jaime, como todo hombre inteligente, era complicado, pero su biografía no debe reducirse a su bragueta".

"Me reservo toda clase de acciones", señala Juan Marsé, inmerso estos días en escribir su discurso de aceptación del Cervantes. "La biografía tenía un trabajo de indagación notable, pero era una visión de poeta maldito, en pugna consigo mismo, que estaba lejos del Jaime que yo conocí. Leí una primera versión del guión, hace tiempo, cuando estaba en manos de Agustí Villaronga y no me gustó, todas las referencias a mi personaje no tenían que ver con mi persona". Interpretado por el actor Alex Brendemuhl, Marsé, añade: "No me gusta ser un personaje porque mis actuales relaciones conmigo mismo no son mejores que las de entonces". "Eso sí", continúa, "hasta el peor proyecto del mundo merece siempre una oportunidad, así que esperemos a que la película exista".

"Es extraño que otro haga de ti mismo, curioso como mínimo", dice Enrique Vila-Matas. "Aunque en el caso de Colita, impensable. ¿Quién puede hacer de Colita excepto Colita? La escena en la que yo salgo es fiel a la realidad", añade el escritor. "Yo tenía 20 años y tenía una sección de cotilleo en Fotogramas titulada Oído en Boccaccio. Por mi timidez me limitaba a escuchar y espiar lo que ocurría a mi alrededor. Por lo que leí en el primer guión, Gil de Biedma, Barral y Marsé le hablan al joven de la vida". Para Vila-Matas ("de momento sólo puedo decir que el título no me gusta nada") la película nace de una biografía que peca de cierto estilo Reader's Digest. "En un principio pensaron en Antonio Resines para el papel de Gil de Biedma, que sin duda se parece mucho, el mismo cráneo, pero creo que Jordi Mollà, no por ser mejor o peor actor, y aunque no se parece, da más el espíritu".

"Yo les veo como personajes novelescos, es una película, una ficción", apunta el director del filme, Sigfrid Monleón, que le da un papel relevante a Isabel Gil-Bel (interpretada por Bimba Bosé), musa de la gauche divine que murió en un accidente de coche. "Me interesa la esencia de la época. No es un concurso de imitadores. Yo no busco el morbo, ni el escándalo. Están todas las capas de la cebolla: la histórica, la poética, la sexual...". Monleón asegura que ha modificado parte del guión que heredó de Agustí Villaronga y que pretende hacer una película un poco camp, "sofisticada y teatral, al gusto del personaje". "Monleón lo ha llevado a su terreno, ha matizado muchas cosas", explica Miguel Dalmau, que defiende el proyecto: "Fue un hombre que llevó una vida muy especial para su época, una vida muy llamativa. Su vida erótica puede parecer un reclamo pero hay mucho más que eso y la parte literaria también tiene mucho peso".

"No creo que su vida sexual fuera autodestructiva sino muy potente, puro centaurismo. Brillante y seductor", continúa el director, para quien Gil de Biedma está demasiado "protegido" por sus compañeros de generación. "La película está basada en la biografía y también en sus diarios. Es un poeta al que admiro mucho y es una película que hablará de la identidad, del paso del tiempo y de la experiencia amorosa. Él era un hombre que con 30 años ya se sentía viejo. El guión arranca en 1959 y termina en 1988. Va desde la publicación de su primer libro al año que sabe que va a morir de sida. Para mí, Gil de Biedma es un personaje en el que se ve muy bien el paso del tiempo de nuestro país desde un prisma muy singular: antifranquista de izquierdas pero, a la vez, un hombre de la alta burguesía".