18.6.10




: fiesta en la madriguera



Photobucket


Ediciona.com

A fines de 2009, el escritor mexicano Juan Pablo Villalobos (Guadalajara, 1973) recibió un mesaje de texto mientras paseaba con su familia. “He leído tu novela. Quisiera conversar contigo”. Era Jorge Herralde enviando la frase que casi todo escritor desea escuchar de boca del fundador de Anagrama. Meses después, Fiesta en la madriguera (Anagrama, 2010) está en las librerías de toda España, y será presentada en México en agosto.

La primera novela de Villalobos narra la historia de Tochtli, un niño al que le gustan los sombreros y los diccionarios, pero que desea más que nada un hipopótamo enano de Liberia. Yolcaut, padre de Tochtli y dueño del palacio en el que ambos viven, es un narcotraficante que hará todo lo que esté en su poder para complacer los deseos de su hijo, aún si se trata de un hipopótamo enano de Liberia. En el proceso, Tochtli descubrirá la violenta naturaleza del mundo que lo rodea.

Conversamos con Juan Pablo sobre Fiesta en la Madriguera, su proceso de publicación como primera novela y el rol del escritor en la promoción de su obra.


¿Cuándo y cómo se inició el proceso de escritura de Fiesta en la madriguera?

Comencé a escribirla hace alrededor de cuatro años, cuando mi mujer estaba embarazada de nuestro primer hijo. La escritura de la novela fue una especie de terapia para reacomodar mi identidad, asumir la realidad de que sería padre. Escribí la novela en seis meses, luego tardé más de dos años corrigiéndola, sobre todo para depurar el tono del narrador. Durante esos dos años hubo momentos de trabajo intenso y otros de distanciamiento, de dejar reposar la novela. La apuesta de Fiesta en la madriguera es su voz narrativa, el hecho de que sea un niño, Tochtli, quien relata la historia. Cuando terminé una primera versión se la di a leer a algunos amigos, una mezcla entre escritores y gente que no tiene nada que ver con la literatura. A partir de sus apreciaciones fui corrigiendo cosas, el relato no cambió, pero sí fui reelaborando la voz narrativa hasta llegar a una versión que me pareció convincente. Es fundamental en ese proceso tener buenos lectores para el manuscrito, gente que más allá de darte palmaditas en la espalda te señale dónde tienes que trabajar, dónde tu propuesta falla, dónde no eres convincente.


¿Cuáles consideras que son las mayores dificultades para un escritor inédito?

Que tiene que encontrar a su editor y eso no es fácil. No se trata simplemente de concluir: “mi libro es bueno y por lo tanto merece publicarse”. Creo que un editor puede coincidir en la apreciación de que el libro es excelente y, sin embargo, decidir no publicarlo, porque considera que no encaja en su catálogo o hay otras circunstancias que lo desaconsejan. Vivimos en un mundo saturado, la oferta es inagotable y un editor tiene que cribar muchísimo antes de decidir publicar un libro. Sin embargo, yo confío en que cada libro que merece publicarse termina encontrando a su editor, tarde o temprano. Hay que buscar y perseverar. Y luego insistir más.


¿Cómo describirías tu proceso de edición y publicación con Anagrama?

Envié el manuscrito por correo y meses después contactaron conmigo. Tengo que decir que en todo el proceso el trato de Anagrama ha sido, en palabras de Tochtli, absolutamente pulcro. Aquí descubres por qué Anagrama es lo que es, su trato ha sido exquisito. Estoy contentísimo por publicar en Anagrama, que siempre ha sido para mí la editorial de referencia, me he formado como lector y escritor con sus libros. En mi biblioteca debe haber como doscientos libros de Anagrama, más otro tanto que se me ha quedado en México… ¡Espero recuperar tanta inversión con mi libro!


¿Qué sugerencia darías como escritor que publica con un sello reconocido y con visibilidad en librerías como es Anagrama a los escritores que buscan publicar sus novelas inéditas?

Que escriban una novela corta. Si nadie te conoce y mandas un novelón de cuatrocientas páginas… ¿quién va a leérselo? En el mejor de los casos, si llegan a leerlo, tardarán mucho en darte una respuesta. Parece una tontería, pero creo que la extensión del manuscrito condiciona su progreso dentro de la editorial. La mayoría de las editoriales tienen lectores externos que hacen las primeras cribas. Vamos a suponer que el manuscrito supera esas cribas y llega finalmente a las manos del lector que decidirá su futuro. Allí tienes cinco o diez páginas para convencer a ese lector de que siga leyendo. Tengo la teoría de que el editor sabe en cinco páginas si el libro vale la pena. Entonces, esas primeras páginas son decisivas, deben ser contundentes e impecables, en ellas debe resumirse la esencia de la novela y deben transmitir todo su potencial. Es algo parecido a lo que nos pasa como lectores. Después de una cierta experiencia un lector sabe en pocas páginas si el libro le interesa y es lo que hace muchas veces en la mesa de novedades de una librería.


Paralelamente a las acciones de comunicación de Anagrama, el universo de Fiesta en la Madriguera y Tochtli tienen presencia en blogs y redes sociales ¿por qué consideras importante esa participación y qué esperas de ello?

Volvemos al tema de la saturación. Basta con asomarse a cualquier librería y ver la mesa de novedades para saber que es necesario hacer algo más para lograr que tu novela destaque. La promoción, hoy en día, va más allá de que el libro se reseñe en un suplemento literario. Eso está bien, porque da prestigio, pero poco más. El ciclo tiene que cerrarse: de igual manera a que un manuscrito tiene que encontrar a su editor, el libro tiene que encontrar a sus lectores. Los blogs y redes sociales pueden ayudar en ese proceso. Es lo que estamos haciendo en Facebook y a través de un blog. Yo creo intuir a quién puede gustarle mi libro e intento buscarlo y que se entere de que el libro existe. Además, hay un aspecto creativo. En el caso de Fiesta en la madriguera, hay muchos elementos que pueden desarrollarse fuera del libro, creando una especie de metatextualidad: iconografía, música, películas, definiciones del diccionario, etc. El libro continúa fuera del libro.