: cortázar, gángster




Si muchos rockstars wannabe tenemos que conformarmos con tocar "air-guitar" imitando un solo metalero, este video muestra a un Julio Cortázar muy inspirado tocando su AK-47 de "aire" al más puro estilo de un Zeta mexicano. ¿Quióbole?












: ¡¡metallica en méxico!!





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Por la perenne falta de lana y por no vivir en ese ombligo del universo que para muchos es el DF, me he perdido cantidad conciertos, como el que lamenté más recientemente: el de Mike Patton en Radar, para no ir más lejos. Me perdí a Cat Power, e incluso a Radiohead (que últimamente me da bastante hueva aunque todo mundo los quiera hacer pasar por "música culta"). Pero todo eso junto es cosa de nada comparado con lo que se viene: Me-ta-lli-ca. Ocesa ya confirmó que estarán el 6 de junio, luego de 10 años sin tocar en México (la aparición en los MTV de Guanatos no cuenta). Ni hablar: pase lo que pase, haya que empeñar lo que haya que empeñar (parece que Ocesa pre-venderá en más de mil pesos los boletos del área de mosh pit, donde se arman los madrazos), nos estaremos viendo en la obligada visita de la meca del metal en que se convertirá el Foro Sol durante casi dos horas. Me da gusto además que Metallica viene en un excelente momento, tocando como en sus mejores tiempos. Si alguien lo duda, sólo basta echarle una oída al Death Magnetic (2008), que por su poder y complejidad hace parecer a muchas banditas cándidas de indie contemporáneo nada más que un montón de párvulos.





Metallica, "All nightmare long", 2008.






: paro nacional de transportistas,
o la autopista del sur




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Paro nacional de transportistas, 23 de marzo de 2009.




Ir de Zacatecas a Oaxaca es un viaje que hago varias veces al año. Dados los precios prohibitivos de las aerolíneas que tienen monopolizada la oferta en mi pueblo, generalmente me veo obligado a realizar por tierra un recorrido que dura más o menos 16 horas, sin contar una o dos de espera, o el cambio de terminales en el DF. Es decir, tres o cuatro horas más que si viajara a Europa sólo para estar en mi casa. El pasado día 23, sin embargo, me tocó vivir un episodio muy similar a “La autopista del sur” de Cortázar que hizo que este viaje de por sí farragoso se multiplicara en tiempo y en tedio.

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), entró en vigor el 1 de enero de 1994. De entrada, se estimaba originalmente que al año siguiente se abrieran las fronteras al transporte de carga mexicano. Sin embargo, como casi todo en este Tratado que ha abierto unilateralmente la frontera para EEUU --en una época en que las fronteras han abierto sus puertas para las mercancías pero que las han cerrado a las personas--, Bill Clinton, demócrata y entonces presidente, decidió que siempre no, que los transportistas mexicanos, a pesar de lo estipulado en el TLC, no entrarían a su país de ninguna manera. El gobierno federal mexicano, faltaba más, no insistió mucho en el punto hasta la fecha, lo que junto a otros factores como los precios del diesel ha sumido en una situación muy desventajosa y ahora crítica a los transportistas mexicanos. Mientras tanto, los transportes estadunidenses han invadido México en miríadas desde entonces. Y no sólo eso, sino que la mayoría de los servicios de mensajería que recorren el territorio nacional, por ejemplo, son operados por compañías transnacionales. Aunado a esto, los precios del combustible, de las casetas en autopistas y el mal estado de los vehículos, harán que, según las estimaciones del presidente de la CANACAR en entrevista a Proceso esta semana, el gremio de los transportistas en México desaparezca sin remedio en cosa de un año.

Éstas son algunas razones que detonaron el paro nacional de transportistas de ayer, 23 de marzo, en gran parte del país. Para quienes nos tocó estar en medio de la manifestación, el fenómeno fue algo pocas veces visto: el día y la noche fueron secuestrados en las autopistas del país por kilómetros y kilómetros de trailers con las luces encendidas, formados en un mismo carril en lo que desde el aire debió verse como una arteria encendida o un extenso río de lava. Nuestro autobús fue obligado a prácticamente acampar en uno de los carriles libres ya entrada la noche, mientras que los choferes, la policía federal y algunos conductores impacientados, iban y venían a pie. Cortázar ya había prefigurado la escena que vivimos ayer. Gente fastidiada matando el tiempo, algunos más arremetiendo contra el vecino, contra el chofer, culpándolo por haber perdido una conexión, o por llegar tarde a su destino, otros tantos aprovechando para chismear con el chofer de a un lado, para hablar mal del presidente Calderas y echarle en cara las tres horas perdidas en mitad de ninguna parte. La mayoría usaban los celulares para “mensajear” y matar el tiempo, para avisar de su retraso. No faltaba el heraldo improvisado que caminaba entre el embotellamiento para traernos noticias de lo que ocurría uno o dos kilómetros más allá. No pasó mucho para que fuéramos abordados por el tedio y el fastidio, allí, enlatados a la mitad de la nada, entre la bastedad apabullante del bajío mexicano, la luz de la torretas y el olor pertinaz del diesel quemándose sin llegar a ninguna parte. “Este país se está yendo a la mierda”, dijo alguien entre la noche, “Y nosotros también”. Yo no lo contradije. Entonces se abrió la puerta del autobús y salimos todos a caminar la noche entre trailers y automóviles paralizados.



: presentación de
el futuro no es nuestro




La antología de narradores y narradoras nacidos en América Latina en la década de los setenta, El futuro no es nuestro (Eterna Cadencia, 2009), fue presentada por el tándem de representantes argentinos en Buenos Aires. A saber: Samanta Schweblin (oaxaqueña por adopción) y Oliverio Coelho.



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Nuestros amigos Samanta y Oliverio se divierten en la presentación.





El futuro no es nuestro: voluntad y apuesta latinoamericana por el caos, la mentira y la ficción.
Texto de presentación por Diego Trelles Paz


Binghamton, NY. 10 de marzo 2009.

Si no me equivoco, esta es la primera vez que voy a presentar un libro en el cual, como autor, me encuentro más cercano a la verdad que a la mentira. Escribo aquí verdad entre cursivas, pensando en esa labor metódica y analítica del crítico que busca descubrir un sentido, una lógica o una armonía en textos donde probablemente sólo hay historias y escritores cuya urgencia vital es contarlas. Escribo también mentira queriendo decir ficción, y dándome cuenta de que no encuentro nada más perturbador y cautivante que la libertad y el libertinaje que, a través de ella, posibilitan el engaño, la falsificación, la fantasía, el embuste.

Esto que afirmo parecería paradójico, sobre todo si tomamos en cuenta el hecho de que, siendo el antólogo de El futuro no es nuestro, mi primer acercamiento a los relatos de esta selección estuvo condicionado por la búsqueda de un orden. Es decir, tuvo cierta voluntad taxonómica y la ingenuidad de pretender uniformizar lo que, desde el inicio, se había mostrado como fugaz y disperso. Mi enfoque inicial fue, pues, negligente; y lo fue porque no me había dado cuenta de algo que ahora, a casi dos años de iniciado este proyecto, propongo casi como un declaración de principios: El futuro no es nuestro es una antología hecha por escritores. Su preocupación medular no es otra que la ficción y, cuando digo ficción, me refiero específicamente a la recuperación de ese diálogo germinal entre el autor y el lector que le da a la literatura su único fuego pertinente.

De manera, pues, que si en algo busca diferenciarse esta selección de escritores nacidos en América Latina entre 1970 y 1980 -decenio que elegí, entre muchas otras razones, para establecer un corte temporal y diferenciarlos de la promoción previa de escritores nacidos alrededor de 1968- eso es, desde mi perspectiva, una necesidad legítima de atraer a cualquier lector a nuestros cuentos y novelas sin pantomimas mercantiles, sin el condicionamiento y el peaje o la aduana de las editoriales transnacionales, sin rótulos ni abreviaturas ni prefijos ni onomatopeyas de fácil memorización, sin escritores de peso que nos apadrinen y obsequien salvoconductos, sin esa necesidad obsesiva de creer que uno se valida como escritor ante los ojos del mundo insertándose a la fuerza en el mercado literario y en la academia universitaria estadounidense. En breve y sin pelos en la lengua: sin ser más o menos importante que cualquier otra antología previa o simultánea, El futuro no es nuestro busca ser leído y juzgado por su literatura. No hay, pues, aquí agenda publicitaria. No existe ni la más mínima voluntad de convertirlo en vehículo de promoción con mirada telescópica. No hay cabezas visibles ni caudillos. Lo que hay, o al menos lo que pretendí mostrarle al lector, es la radiografía imperfecta de lo que se ha venido escribiendo en América Latina en los últimos diez años. Lo que se establece y anuncia -y perdónenme aquí la imprudencia de la auto-cita- es la demarcación de un terreno propio bajo la certeza de que “en la literatura, como en todo arte, sin rupturas no hay relevos”.






: las mamadas del vaticano 
y la iglesia católica






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La Jornada. Ciudad del Vaticano, 8 de marzo. 

Al conmemorarse este domingo el Día Internacional de la Mujer, con críticas de algunos gobiernos por el hecho de que no se ha alcanzado la equidad de género y movilizaciones en diversas partes del mundo, el Vaticano tuvo un singular mensaje para las mujeres: den gracias por las lavadoras de ropa.

Este humilde instrumento doméstico ha hecho más por el movimiento de liberación de las mujeres que la píldora anticonceptiva, afirmó en su edición de este día el periódico oficial del Vaticano, Osservatore Romano.

El periódico cuestionó: En el siglo XX qué fue lo que más contribuyó a la emancipación de las mujeres occidentales. De acuerdo con Osservatore, el debate sigue abierto, algunos dicen que fue la píldora otros la legalización del aborto, o incluso trabajar fuera de casa. Otros van más lejos: la lavadora.

Sólo “pon el detergente, cierra la tapa y relájate, mencionó el rotativo al citar el manual utilizado en uno de los primeros modelos de lavadoras, para ejemplificar la forma en que dicho aparato ha contribuido a la liberación de las mujeres.





: telefon tel aviv




Como muchos de ustedes se habrán enterado, hace unas semanas falleció Charlie Cooper (1977-2009), co-fundador de la banda Telefon Tel Aviv. Su deceso coincidió con el lanzamiento de su tercer álbum, Immolate yourself, que se encontraba ya circulando en esos días. Éste es el video del primer sencillo.





Telefon Tel Aviv, "Immolate Yourself", 2009.






: peregruzka / reset




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Éste es el botón de Reset con el que el 6 de marzo en Ginebra, la Secretaria de Estado de EEUU (Hillary Clinton) y el Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia (Sergei Lavrov) dieron el "borrón y cuenta nueva" simbólico para los medios entre ambas naciones. Yo me pregunto si no habrá en Tepito un botón pirata de éstos para México. Sería muy útil en estos momentos.




: los esclavos




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Los esclavos
Alberto Chimal
Almadía, Oaxaca, 2009
152 pp.




Esta vez me da especial gusto presentarles una de nuestras novedades editoriales en Almadía. Se trata de la primera novela de Alberto Chimal (Toluca, 1970), que con toda seguridad será una de las mejores del 2009. 

Como nunca antes en su profusa e intrigante obra, Alberto Chimal vuelve a desmarcarse de las pautas establecidas para sorprendernos con una novela vital, sórdida y estrujante. Tal como los personajes de Pierre Chordelos de Laclos, que no guardaban pudores al momento de vindicar sus principios individuales aun en contra de la moral de su época, Golo y Mundo son una pareja que ha arreglado un pacto de esclavitud sadomasoquista y de dominación sexual sin límites. Por su parte, Marlene es una actriz porno retirada que desde hace años mantiene en cautiverio a una niña a la que utiliza y sobaja para filmar películas y satisfacer todos sus deseos sexuales.

Pero ¿de dónde viene este tal Mundo, una mascota aleccionada sistemáticamente para volverse un sirviente sexual hasta el punto de borrar su identidad y a quien Golo --un dandy instruido en las artes más sofisticadas de dominación y tortura sexual-- somete bajo las más indignantes vejaciones? ¿Cuál es el hilo que une a Marlene con su pequeña esclava y hasta dónde será capaz de llegar para satisfacer su deseo?

A base de bloques de una prosa sólida y luminosa como un diamante que se ha decantado con el tiempo, nuestro cuentista en activo más excéntrico y refinado nos deja gratamente sobrecogidos con ésta, su primera novela. Los esclavos es el libro más contundente, magistral y lleno de vida en la carrera de Alberto Chimal. 




: salir de guate-mala,
para entrar en guate-pior



















El día de hoy Sergio Vela hizo pública su renuncia como titular del Consejo para la Cultura y las Artes. Esta noticia fue la mejor señal en meses de que, en efecto, Vela seguía ocupando el cargo, pues muchos ni enterados estaban. En su lugar, el presidente Calderas nombró en su puesto a Consuelo Sáizar, que hasta ayer se desempeñaba en la dirección del Fondo de Cultura Económica. Parece que la guerra del General Calderas no es sólo contra el narco, sino que ahora va con toda la artillería puesta contra el arte y la cultura de este país, y quizá por eso la decisión tácita de poner "mano dura" en el gremio de los artistillas región 4. Ora, sí, para ponerlo en las propias palabras de San Felipillo de Jesús Calderón: "¡Que Diosito nos agarre confesados!".

Aquí les dejo las palabras de aceptación del cargo de Consuelo Sáizar. Por favor no pierdan de vista la parte donde habla de "llenar de poesía y música a los pueblos de México", como en una kermés gigante. Es oro molido. Un joya.




Señor Presidente, Felipe Calderón Hinojosa:


Debo agradecer en primer lugar el honor de haberme permitido estar al frente del Fondo de Cultura Económica, es la máxima aspiración profesional de todos aquellos que nos dedicamos al quehacer editorial.

El crecimiento y la presencia del fondo, señor Presidente, tanto dentro de México como en el extranjero, no hubiera sido posible en mucho sin su decidido apoyo y sin la versión de lo que para el país deben ser las instituciones de cultura. Gracias, en verdad, por entender el valor real y simbólico, de la real editorial del Estado mexicano.

Hoy, usted me distingue con un nombramiento que entraña para mi un gran honor, una gran responsabilidad y un reto formidable.

La Presidencia del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), en donde me comprometo a desempeñar mi labor con toda la honestidad, emoción, acción y experiencia adquirida en el servicio público, para servir a los creadores, para llenar de poesía y música a los pueblos de México y para alentar la exportación de nuestros artistas.

En palabras suyas, señor Presidente, poner más México en el mundo y traer más mundo a México.

Relevo a un hombre de cultura, a don Sergio Vela. Para él, mi reconocimiento por su profesionalismo, por su interés en ordenar al Conaculta. Tomo nota de los programas en marcha.

Gracias señor Presidente por su confianza, al ponerme al frente de la gestión cultural de su gobierno. En verdad muchas gracias.