: las 7 eras del rock





Acabo de perder un post completo porque se llenó el disco duro de mi computadora y el navegador se trabó porque Blogger no podía guardarlo. Ni hablar. Bueno, aquí va un resumen de lo que se perdió. Seven Ages of Rock es un documental producido por la BBC y VH1 en 2007. La historia del rock a partir de 1965 es visitada de manera somera, pero bien documentada y con testimonios de primera mano a través de siete episodios. Mientras que la versión editada para el Reino Unido comienza con los Rolling Stones y les atribuye el inicio del rock, la edición de EEUU arranca con la auténtica piedra de toque que detonó todo: Jimi Hendrix (me agrada mucho más esta idea). Es claro que la línea editorial tiene un marcadísimo sesgo británico y que muchas bandas capitales fueron excluidas en este viaje. La organización de las "edades" del rock es también arbitraria y no obedece mucho a las fuerzas sociales, históricas, nacionales, generacionales y estéticas que cohesionaron cada movimiento en su tiempo, sino a un orden novelado que diera sentido y unidad a todo el documental (de esta forma, bandas tan dispares como Led Zeppelin y U2 quedan clasificadas como pertenecientes a la misma y sospechosa "edad del rock de estadio"). Más allá de eso, los programas están muy bien documentados, con imágenes y pietaje de archivo estupendos, por no hablar de su narrativa adictiva, como para pasarse horas y horas frente a la pantalla. Seven Ages of Rock ayudaría a aprobar al menos de panzazo a cualquier estudiante de Historia del Rock 1. Mis capítulos favoritos, por mucho, son el 4, dedicado al heavy metal (el más longevo de los herederos de la estirpe del rock) y el 6, el de Seattle, por obvias razones. Aunque el 3, sobre el punk, y los otros, no se quedan atrás. Aquí les dejo de regalo el torrent para que se pirateen..., es decir, para que "compartan" los siete capítulos. El documental está dividido como sigue:




Episodio 1:
Blues-rock. El Nacimiento del Rock







Episodio 2:
Art Rock. White Light, White Heat







Episodio 3:
Punk Rock. Blank Generation







Episodio 4:
Heavy Metal. Never Say Die







Episodio 5:
Rock de Estadio. We Are The Champions







Episodio 6:
Rock Alternativo. A la Izquierda del Dial







Episodio 7:
Brit Rock. Lo que el Mundo Estaba Esperando










: el "nuevo" pri








Ésta es la cara "renovada" del partido que obtuvo la mayoría en la Cámara, alcaldías y gobernaturas en las elecciones de julio. Osea, exactamente igual que como ocurre desde hace casi 80 años en México. El PRI no ha vuelto: jamás se ha ido. Es como un cáncer: cuando uno cree que se ha erradicado del sistema, es cuando vuelve para atacar con más fuerza y hacer metástasis letal en todo el organismo. Jorge Ramos entrevista para Univisión a Enrique Peña Nieto, muy probablemente el siguiente candidato a la presidencia de México por el "nuevo" PRI. ¿Qué tal?





: addenda



Gracias al PRI
Denise Dresser



Gracias al PRI, el narcotráfico infiltra al Estado y se enquista allí. A partir de la década de los ochenta, el negocio de la droga comienza a crecer y lo hace con protección política. Con la complicidad de miembros de la Policía Judicial Federal y de agentes de la Dirección Federal de Seguridad. Con la colusión de gobernadores como Mario Villanueva y otros dirigentes priistas de narcomunicipios y estados fronterizos. A lo largo de los años, la estructura política del priismo provee un caparazón al crimen organizado, que avanza no a pesar del gobierno, sino –en buena medida– gracias a él. Cuando los panistas llegan a la Presidencia se encuentran un Estado rebasado, se enfrentan a autoridades estatales cómplices, se topan con policías infiltradas, apelan a procuradurías indolentes. Y, sin duda, tanto la administración de Vicente Fox como la de Felipe Calderón no han encarado el reto de la mejor manera; el primero por omisión y el segundo por falta de previsión. Pero lo innegable es que no son responsables del problema: lo heredan. Hoy los priistas culpan al gobierno panista de aquello que ellos mismos engendraron.

Gracias al PRI hay alguien como Joaquín Gamboa Pascoe y lo que representa. Líder vitalicio, elegido –en un evento reciente– para liderar la central obrera hasta 2016. Líder hasta la muerte, encumbrado después de una votación fast track y por aclamación. Rodeado de mujeres bailando en biquini, meciéndose al son de las maracas y las fanfarrias y las porras. Impasible ante los reclamos por los lujos que despliega y los relojes que ostenta. Y, en esa misma reunión, Beatriz Paredes no alza la voz para cuestionar las prácticas antidemocráticas del corporativismo, sino que niega su existencia. Argumenta que México ha cambiado y que los trabajadores son libres y merecen respeto, cuando lo ocurrido en ese evento es señal de la podredumbre de siempre. La genuflexión de siempre. La alianza de siempre. El pacto de siempre. El liderazgo del PRI ofrece prebendas a cambio de apoyo político. Tan es así que, sin ningún rubor, Gamboa Pascoe sostiene que “hizo cuentas con Paredes” para incrementar, en el próximo proceso electoral, el número de posiciones en el Congreso de integrantes cetemistas. Así, el PRI ratifica su preferencia por las prácticas del pleistoceno.

Gracias al PRI el gobierno se percibe como botín compartido. No hay frase que resuma mejor esta visión que la atribuida a Carlos Hank González: “un político pobre es un pobre político”. El PRI permite que quien llegue a algún puesto –desde hace décadas– piense que está allí para enriquecerse. Para hacer negocios. Para firmar contratos. Para embolsarse partidas secretas. Para otorgar concesiones y recibir algo a cambio. Sólo así se explica la Colina del Perro construida por José López Portillo. Sólo así se explica la fortuna acumulada en las cuentas suizas de Raúl Salinas de Gortari. Sólo así se entiende el reloj de 70 mil dólares que porta Carlos Romero Deschamps. Sólo así se comprende el guardarropa de Elba Esther Gordillo. Gracias al PRI gran parte de la población considera que la corrupción es una conducta habitual y aceptable que acompaña a la función pública.

Gracias al PRI la impunidad se vuelve una forma de vida. El PRI inaugura un sistema para compartir el poder basado en la protección política a sus miembros, al margen de las leyes que violan, los estudiantes que asesinan, los desfalcos que cometen, los robos que encabezan, los desvíos que ordenan. La lista es larga y escandalosa: Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, José López Portillo, Carlos Salinas de Gortari, Raúl Salinas de Gortari, Mario Marín, Arturo Montiel, Jorge Hank Rhon, Roberto Madrazo, Emilio Gamboa, José Murat, Ulises Ruiz. Y para protegerse a sí mismos promulgan leyes a modo, saltan de puesto en puesto, intimidan a periodistas, negocian amparos, compran apoyos y corrompen jueces. Entonces no sorprende que en la lista de candidatos del PRI se encuentren varios excolaboradores de Arturo Montiel –acusado de peculado y enriquecimiento ilícito– encargados de exonerarlo.







: donde viven los monstruos





Where Wild Things Are, ("Wake Up", Arcade Fire), 2009.


Imagínense un dream team como éste: Dave Eggers, cabeza visible de la nueva generación de narradores estadunidenses a la muerte de David Foster Wallace; el director Spike Jonze, y la líder de los Yeah Yeah Yeahs, la explosiva Karen O, componiendo y dirigiendo la música junto a un coro de niños rockeros. Pues hoy se hizo realidad. Hace un rato mientras revisaba mi MySpace dieron de alta el profile del soundtrack para la película Where Wild Things Are, basada en el libro más famoso del escritor e ilustrador para niños Maurice Sendak: Donde viven los monstruos (1963). La imaginería de Sendak es inconfundible. Yo mismo cuando era niño no sé cómo llegué a tener un libro usado de él en mi casa donde, entre muchas otras cosas, de hecho no había libros. De la trama recuerdo nada, excepto al monstruo que de inmediato identifiqué mientras escuchaba la música de Karen O hace unos minutos. Qué locura. Aunque aún no está disponible el trailer con la música original (el que colgué aquí tiene una versión de "Wake Up", de Arcade Fire).





Por si fuera poco, bajo el mando de Karen O y su coro de niños desmadrosos se han reunido con ella para colaborar los siguientes músicos invitados para el soudtrack: Tristan Bechet (Services), Tom Biller (co-productor con Karen O y miembro de The Afternoons), Bradford Cox (Deerhunter), Brian Chase (Yeah Yeah Yeahs), Dean Fertita (Queens of the Stone Age, The Dead Weather, The Raconteurs), Aaron Hemphill (Liars), Greg Kurstin (The Bird and the Bee), Jack Lawrence (The Dead Weather, The Raconteurs, The Greenhornes), Oscar Michel (Gris Gris), Imaad Wasif (New Folk Implosion, Alaska), Nick Zinner, (Yeah Yeah Yeahs). ¿Qué tal? Ya, ya... Que salga la película.








: niño-bomba al presidente,
niño-bomba a la nación









Plastilina Mosh, "Niño Bomba", 2009.




Come to fight my niño-bomba
go to break all la nación
go to kill the motherfucker who wanted to corrupt our soul

Me and my niño-bomba
¿cómo la ves?

Niño-bomba al presidente
niño-bomba a la nación

Niño-bomba al presidente
niño-bomba a la nación"






: betty





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Honestamente. Hay de veras muy pocas cosas que se requieren para escribir. Quien les diga otra cosa, les estará mintiendo. Un teclado o un lápiz. Café. Y un lugar limpio y bien iluminado. En el rincón de mi departamento donde escribo, tengo esta pintura de Richter en versión de postal que salió de la tienda de la Serpentine de Londres. Es de las pocas cosas que necesito para escribir. Como un amuleto o un fetiche. Está clavada con una tachuela al caucho donde cuelgo mis pendientes (que normalmente nunca cumplo). La veo todos los días, desde que me levanto, mientras alimento la úlcera con una taza de café e intento pegarle al teclado para sacar un par de líneas decentes de la nueva novela (cosa que rara vez consigo). Betty me intriga desde que la vi. Se supone que la modelo es la hija del propio Gerhard Richter (Dresden, 1932), Betty Richter. Puede que no, o puede que mientras alguien delinea un personaje en una novela, éste posea ciertas descripciones de su aspecto externo o de algunos otros artefactos descriptivos prescindibles. En la novela actual un sesgo así es un accesorio o un capricho. Diría que Betty está en las páginas de la novela que escribo ahora.





: the walkmen






The Walkmen, "On The Water", 2009.






: mexicano sufre crisis
de hambre durante maratón




No. Esto no es una metáfora deportiva sobre cómo están de jodidas las cosas en este país. Para que luego el presidente Calderas no vaya a lloriquear otra vez porque "hablamos mal de México", como lo hizo hace unos días. Supongo que a esto es más o menos a lo que se refiere la OCDE cuando habla de "pobreza alimentaria".



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BERLÍN, ALEMANIA
SÁBADO 22 DE AGOSTO DE 2009

El maratón siempre ha sido considerado un deporte muy desgastante y en el Mundial de Atletismo en Berlín volvió a pasar factura para algunos deportistas. El maratonista mexicano Juan Gualberto Vargas sufrió este sábado un ataque de hambre durante la competencia en el kilómetro 32, hecho que lo obligó a detenerse para alimentarse. "Iba sonriendo, disfrutando el evento, y no esperaba que me diera ese ataque de hambre; fueron molestias de estómago, sentí los estragos de mi estómago", confesó Vargas al terminar su participación.

El deportista tricolor mostró su descontento por no haber mejorado su marca personal después de este incidente, que provocó que parara un momento y, por consecuencia, frenará su intento por meterse dentro de los 10 primeros. "Tenía mucha confianza en mi entrenamiento previo, estuve preparándome bastante tiempo lejos de mi familia", dijo el atleta.

Cabe señalar que además de Vargas, Alejandro Suárez y Carlos Cordero también participaron en el maratón de Berlín; los tres ocuparon las posiciones 38, 50 y 56, respectivamente. Finalmente, Juan Gualberto Vargas, quien fue el único de los tres mexicanos que participaron que se detuvo a hablar con la prensa local, aseguró que "la crisis de hambre no es excusa, ya que el clima nos favoreció, corrimos bien, pero así es esto, ahora a seguir luchando para seguir adelante".





: faville messicane




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Francesca Lazzarato
IL MANIFESTO. 20.08.09


«Fuentes, promotore e sopravvissuto del boom, sparring di Octavio Paz e lobby vivente delle lettere messicane, non è più quello che era... Un propagandista della propria ormai esaurita genialità, con insufficienza cronica di buone idee narrative»: così scrive Alvaro Bisama, trentaquattrenne scrittore cileno dei più promettenti e critico letterario senza peli sulla lingua, letto e seguito in tutta l'America Latina, a proposito di colui che viene considerato la figura più autorevole della letteratura messicana contemporanea, tradotto ovunque e vincitore di tutti i possibili premi (escluso il Nobel, al quale aspira da anni). Un giudizio spietato che, evocando il «Manifiesto del Crack» lanciato nel 1996 da cinque giovani scrittori messicani per far presente l'urgenza di rinnovare la letteratura nazionale, parla esplicitamente della necessaria «uccisione» di un padre ingombrante. Pronto a sfornare quasi un libro l'anno (la sua ultima opera, La voluntad y la fortuna, è uscita nel 2008 presso Alfaguara) e impegnato in incessanti tournées - l'abbiamo visto l'anno scorso al Festival di Mantova - Fuentes è in effetti lo scrittore messicano vivente più noto e interpellato all'estero, tanto che la sua onnipresenza sembra dare ragione a José Agustín, esponente della cosidetta «Onda», la corrente che negli anni '60 irruppe sulla scena letteraria per sovvertirla brevemente con le nuove istanze giovanili.

Pregevole scrittore e antologizzatore, Agustín sostiene che la letteratura messicana viene considerata e apprezzata, «su scala mondiale», solo attraverso alcuni mostri sacri del passato come Octavio Paz, Juan Rulfo o Carlos Fuentes, i cui nomi oscurano non solo quelli di autori più giovani, ma anche altri «classici moderni» viventi e non, come Martín Luis Guzmán, Mariano Azuela, Juan José Arreola, Vicente Leñero, il geniale e ironico Jorge Ibargüengoitia, la grandissima, misconosciuta Elena Garro, Elena Poniatowska col suo inalterabile impegno politico, l'eccentrico e indimenticabile Salvador Elizondo, il poeta e cuentista José Emilio Pacheco, Sergio Pitol, innovatore formidabile e per lungo tempo uno dei «segreti meglio custoditi» delle lettere messicane, e i messicanizzati Max Aub e Augusto Monterroso, due tra i tanti scrittori che testimoniano dell'ottima accoglienza tradizionalmente riservata dal Messico a innumerevoli intellettuali esuli, dai repubblicani spagnoli ai latinoamericani in fuga dalle dittature dei rispettivi paesi (ma ci sono anche transfughi del tutto volontari, come il peruviano-messicano Mario Bellatin, maestro della metamorfosi e scrittore singolarissimo).

[...] Scrivono piccole storie metropolitane gelide e crudelissime, come Guadalupe Nettel (Petalos y otras historias incomodas), autentica rivelazione di questi ultimi anni insieme a Socorro Venegas, autrice di racconti (Todas las islas) e di romanzi (Serà negra y blanca). Producono testi ambiziosi che si rifanno alla lezione del Crak, come il giovanissimo Tryno Maldonado, blogger furioso che a trentadue anni ha pubblicato due raccolte di racconti e due romanzi di un certo successo, Viena roja e Temporada de caza para el león negro. Scelgono di raccontare nel modo più duro, con una prosa scabra e nuda, il Messico della violenza urbana e del narcotraffico: così hanno fatto Yuri Herrera (Trabajos del reino) e Martín Solares (Los minutos negros) con due romanzi che si inscrivono nella tendenza più interessante e vitale del momento, quello che si potrebbe definire all'ingrosso e un po' impropriamente della «narconovela».








: yyy's






Yeah Yeah Yeahs, "Heads Will Roll", 2009.








: jacinta francisco




Según el Instituto Federal de la Defensoría Pública (IFDP), en México existen solamente 25 abogados de oficio que hablan lenguas indígenas. Ante la insuficiencia de este derecho que el Estado debería proveer, todos los días se cometen atropellos, injusticias, abusos y anomalías en los procesos judiciales contra la población indígena de nuestro país.

A partir del 18 de agosto de 2009 Jacinta Francisco Marcial es considerada por Amnistía Internacional como prisionera de conciencia. Este nombramiento reconoce la inocencia de Jacinta mientras la declara una persona encarcelada únicamente por ser una mujer indígena con limitado acceso a la justicia. Con este nombramiento, el movimiento mundial más grande de defensa y protección de los derechos humanos hace un llamado a las autoridades mexicanas para que Doña Jacinta sea liberada de manera inmediata e incondicional.

Doña Jacinta indígena otomí (ñhä-ñhú) de Santiago Mexquititlán, estado de Querétaro (México), ha sido condenada a 21 años de cárcel tras ser acusada de secuestrar a seis agentes de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI). Los agentes de la AFI afirman que algunos de los comerciantes del tianguis (mercado) los secuestraron durante un incidente ocurrido el 26 de marzo de 2006. Jacinta es madre de seis hijos y, antes de pasar los últimos tres años en la cárcel, se ganaba la vida vendiendo helados y aguas frescas (agua con sabores frutales) con su esposo en un puesto del mercado de la plaza central de Santiago Mexquititlán.

A través de este nombramiento Amnistía Internacional hace al mismo tiempo un llamado a las y los millones de activistas y simpatizantes del movimiento alrededor del mundo para que alcen la voz desde hoy y hasta que Doña Jacinta goce de libertad.



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Estimado Presidente Calderón:

Como activista a favor del respeto a los derechos de todas las personas me dirijo a usted para mostrarle mi profunda preocupación de que las y los habitantes de su país no puedan acceder a la justicia.

Jacinta Francisco Marcial, una mujer indígena otomí de Santiago Mexquititlán, estado de Querétaro, ha sido condenada a 21 años de cárcel tras ser acusada de secuestrar a seis agentes de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI). Los agentes de la AFI afirman que algunos de los comerciantes del tianguis los secuestraron durante un incidente ocurrido el 26 de marzo de 2006. Jacinta es madre de seis hijos y, antes de pasar los últimos tres años en la cárcel, se ganaba la vida vendiendo helados y aguas frescas con su esposo en un puesto del mercado de la plaza central de Santiago Mexquititlán.

Los encarcelamientos injustos deben terminar. El uso indebido del sistema de justicia, como lo que le ha ocurrido a Doña Jacinta, demuestra que la administración de justicia en México está lejos de proveer de las debidas garantías a todas las personas.

Es de preocupar que las personas más vulnerables, como las poblaciones indígenas, las mujeres y las personas viviendo en condiciones sociales desfavorables reciban justicia de “segunda clase”.

El caso de Jacinta que reúne varios elementos de vulnerabilidad frente a un sistema así, pone frente al gobierno mexicano uno de los retos más importantes para evitar las continuas violaciones a los derechos humanos: garantizar el acceso a la justicia para cualquier persona.

Le pido encarecidamente que Doña Jacinta sea puesta en libertad de inmediato y sin ninguna condición. Las irregularidades en el proceso y las pruebas falsas en su contra mantienen a esta persona inocente privada de su libertad.

Atentamente,





: ¿conectividad = pobreza?





No es que sea fan del NYT, pero el dueño del café al que voy, a unas cuadras de mi casa, es gringo y está suscrito al New York Times y al New Yorker. Así es que me los receto sin falta. Hace rato leí un número pasado de la revista dominical del New York Times. Me llamó la atención un artículo que, luego de cotejarlo en la red, veo que levantó mucho polvo entre los bloggers y geeks. El texto habla de la conferencia que el escritor cyberpunk Bruce Sterling (Browsille, 1954) dictó en el festival de de tecnología de Austin, South by Southwest. El artículo es provocador desde el título: "Conectivity is Poverty".




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Let Them Eat Tweets

Twitter — the microblogging service that lets you post and read fragmentary communications at high speed — is fun, but it’s embarrassing. You subscribe to the yawps of a bunch of people; they subscribe to your yawps; and you produce and consume yawps for the rest of your days. The me-me-me clamor brings to mind Emily Dickinson’s poem about the disgrace of fame, “I’m Nobody! Who are you?”: “How public — like a Frog — / To tell one’s name — the livelong June — / To an admiring Bog!”

Now that I inhabit the Twitter bog, though, I don’t complain. Twitter can be entertaining, and useful — and, really, who doesn’t like the illusion, from time to time, of lots of company? I have only lately begun to wonder whether I’d use Twitter if I were fully at liberty to do what I liked. In other words, I’m not sure I’d use Twitter if I were rich. Swampy, boggy, inescapable connectivity: it seems my middle-class existence has stuck me here.

These worries started to surface for me last month, when Bruce Sterling, the cyberpunk writer, proposed at the South by Southwest tech conference in Austin that the clearest symbol of poverty is dependence on “connections” like the Internet, Skype and texting. “Poor folk love their cellphones!” he said.

In his speech, Sterling seemed to affect Nietzschean disdain for regular people. If the goal was to provoke, it worked. To a crowd that typically prefers onward-and-upward news about technology, Sterling’s was a sadistically successful rhetorical strategy. “Poor folk love their cellphones!” had the ring of one of those haughty but unforgettable expressions of condescension, like the Middle Eastern gem “The dogs bark, but the caravan moves on.”

“Connectivity is poverty” was how a friend of mine summarized Sterling’s bold theme. Only the poor — defined broadly as those without better options — are obsessed with their connections. Anyone with a strong soul or a fat wallet turns his ringer off for good and cultivates private gardens that keep the hectic Web far away. The man of leisure, Sterling suggested, savors solitude, or intimacy with friends, presumably surrounded by books and film and paintings and wine and vinyl — original things that stay where they are and cannot be copied and corrupted and shot around the globe with a few clicks of a keyboard.



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Nice, right? The implications of Sterling’s idea are painful for Twitter types. The connections that feel like wealth to many of us — call us the impoverished, we who treasure our smartphones and tally our Facebook friends — are in fact meager, more meager even than inflated dollars. What’s worse, these connections are liabilities that we pretend are assets. We live on the Web in these hideous conditions of overcrowding only because — it suddenly seems so obvious — we can’t afford privacy. And then, lest we confront our horror, we call this cramped ghetto our happy home!

Twitter is no longer new. It’s nearly three years old. Early enthusiasts who used it for barhopping bulletins have cooled on it. Corporations, institutions and public-relations firms now tweet like maniacs. Google has been rumored to be interested in buying the company. The “ambient awareness” that Twitter promotes — the feeling of incessant online contact — is still intact. But the emotional force of all this contact may have changed in the context of the economic collapse. Where once it was “hypnotic” and “mesmerizing” (words often used to describe Twitter) to read about a friend’s fever or a cousin’s job complaints, today the same kind of posts, and from broader and broader audiences, seem . . . threatening. Encroaching. Suffocating. Twitter may now be like a jampacked, polluted city where the ambient awareness we all have of one another’s bodies might seem picturesque to sociologists (who coined “ambient awareness” to describe this sense of physical proximity) but has become stifling to those in the middle of it.

A typical hour on my Twitter account, which I use to follow the updates of about 250 people, has some wonderfully cryptic tweets from Murray Hill, a drag-king entertainer, and Touré, the novelist and critic, alongside some less-inspired posts from P.R. people and cultural institutions trying to pass as normal Twitterers. I myself mostly post links to this column, hoping that the self-promotion is transparent enough that people can easily ignore a link or click it if they’re curious. But don’t get me wrong: I’m also just shouting my name the livelong June to a subscribing bog.

If this way of using Twitter bothers you, never fear: people like me get their comeuppance. If you hang out in the bog, a Twitter search might turn up commentary about you like this: “X might be the dumbest person I’ve encountered in print” and “X writes like a dog about to be gassed at the shelter.” (X here equals, sadly, “Virginia Heffernan.”)

I used to think that writers on the Web who feared hate mail and carping bloggers were just being old-fashioned and precious. But now, while I brood on the maxim “connectivity is poverty,” I can’t help wondering if I’ve turned into some banged-up street kid, stuck in a cruel and crowded neighborhood, trying to convince everyone that regular beatings give you character. Maybe the truth is that I wish I could get out of this place and live as I imagine some nondigital or predigital writers do: among family and friends, in big, beautiful houses, with precious, irreplaceable objects.

If I’ve come to be wary of social networks, which I once embraced with zeal, maybe it’s because I take my cues from those very networks. In the old days, Facebook updaters and Twitterers mostly posted about banal stuff, like sandwiches. But that was September. It’s spring now. Look at Twistori, a new site that sorts and organizes Twitter posts that use emotionally laden words like “wish” or “hate” or “love,” thereby building an image of the collective Twitter psyche. The vibe of Twitter seems to have changed: a surprising number of people now seem to tweet about how much they want to be free from encumbrances like Twitter.

“I wish I didn’t have obligations,” someone posted not long ago. “I wish I had somewhere to go,” wrote an other. “I wish things were different.” “I wish I grew up in the ’60s.” “I wish I didn’t feel the need to write pointless things here.” “I wish I could get out of this hellhole.”

And finally, “I wish I was rich and had personal assistants.” Right on. And those assistants, presumably, could do our Twitterwork for us.




: los nuevos de da jandra



Siempre que he tenido ocasión de hacer labor de edición en los libros de Leonardo Da Jandra el aprendizaje y el diálogo con la obra y el autor se multiplican. Maestro para algunos por la propensión inherente de su narrativa al didactismo, pero incómodo para la mayoría por la contundencia de sus opiniones y por no tener pelos en la lengua, Leo es un escritor generoso, honesto y siempre dispuesto al diálogo. Aquí están sus dos nuevas entregas.




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Zoomorfías
Almadía, 2009
160 pp.


Las historias que guarda Zoomorfías tienen las proporciones de los mitos, pero están arraigadas con firmeza en lo más profundo del entramado humano, entreverando indistintamente la leyenda oral con la cara más terrena de la realidad cotidiana. Animales salvajes, aves de rapiña, insectos, presas y predadores que al mutar en materia literaria adquieren cualidades humanas. A base de un lenguaje que se desborda por su propia fuerza, los relatos de este libro son una constelación a ras de tierra de los lugares donde hozan las bestias y a los que pocas veces nos atrevemos a mirar por temor a vernos reflejados. De estas anti-fábulas lo que se extrae no es una moraleja, sino una dura lección de vida que termina dándonos indicios develadores sobre nosotros mismos. Ilustrado por el artista plástico Guillermo Olguín para entablar con el autor un diálogo intertextual, en el nuevo libro de Leonardo da Jandra hallamos el brío vital de un narrador tan magistral como indómito, un narrador que se caracteriza por acechar en las fronteras últimas de la experiencia humana y del lenguaje.





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La gramática del tiempo
Almadía, 2009
224 pp.


¿Fin de la historia? ¿Fin de las ideologías? ¿Fin de las utopías? Si acaso cabe hablar de algún fin es el de la evolución lineal, legado sutil del credo judeocristiano que indujo a todas las civilizaciones a seguir un modelo único que iba de la expulsión del paraíso a la redención final. El costo de esta locura lo vivimos hoy, entre incertidumbre y crisis global: la imposición de Tánatos sobre Eros. Mito, historia y visión se reúnen en La gramática del tiempo, una obra decididamente impar en días de igualdades, donde Leonardo da Jandra ha vertido sus ideas más originales y estimulantes. Una obra imprescindible por su actualidad y trascendencia que nos llega como un respiro fresco y un aliciente en esta época de adversidad mundial. Enrique Vila-Matas, en su nota introductoria, reconoce con entusiasmo en Leonardo da Jandra a “uno de los más sorprendentes escritores que yo he encontrado en el magnífico panorama de las letras mexicanas actuales”, y a La gramática del tiempo como “una propuesta optimista y muy atrevida que nadie debe dejar pasar. Si es cierto que la felicidad consiste en merecerse la felicidad, este libro es la felicidad misma, se la ha merecido, y para leerlo el lugar ideal es cualquier casa frente al mar”.








: el blog de morato




Como pretexto de su más reciente entrada y para quienes no hallan tenido todavía la suerte de leerlo, aquí les dejo el texto sobre Valérie Mréjen (uno de los más gratos hallazgos que he tenido últimamente gracias a Julián Rodríguez a través de Periférica) que escribió Antonio Jiménez Morato. Morato es uno de los críticos españoles más agudos de nuestra generación, argen-mex por decisión de sus compas argentinos y mexicanos, y el mejor personificador de Borges y Rulfo por decisión inapelable. Vitriólico e implacable como lector, pero siempre justo y generoso como interlocutor, atributos que se echan de menos en nuestra crítica. Vayan a visitarlo ya, léanlo, no se lo pierdan.





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El agrio
Valérie Mréjen
Periférica, 2009


Uno de los errores más reiterados de toda una generación es considerar que nuestra libertad radica en considerar que nosotros tan sólo somos nuestro cuerpo y nuestra mente. O, lo que es lo mismo, el ombliguismo pertinaz de pensar el mundo desde el yo. Sin embargo hay un yo social, la gente que ha estado en nuestra vida, de los que, nos guste o no, también formamos parte. No somos sólo carme y mente, somos toda una estela social, la derrota que hemos ido marcando en los mares de los demás.

La proliferación de estímulos del entorno en el que nos movemos ha llevado a toda una serie de escritores jóvenes a pensar que su trabajo tiene más que ver con la imagen que con la palabra. Incluyen fotografías en sus libros, esquemas, aluden a películas, a series televisivas, a veces buscan innovar quebrando el formato de la página con la presencia de nuevas realidades como los buscadores de internet que son más icónicos que verbales. Olvidan que la literatura no es la página impresa, que es un mero soporte, sino las palabras con que se ha forjado. Por fortuna, hay otras escritoras, que trabajan de un modo brillante con la imagen y el cine, que saben que un libro está lleno de imágenes hechas de palabras. Seguramente que, aunque no la conozcan, firmarían la frase de Umbral: "Una imagen vale más que mil palabras, sobre todo si la imagen es de Baudelaire".

Imaginar la vida como un montaje de secuencias sólo aparentemente deshilvanadas.
Hilvanar una serie de secuencias para entender la vida. Y los afectos.

Las papilas gustativas que detectan los sabores amargos se encuentran en la zona más interna del centro de la lengua. En los laterales las encargadas de detectar los sabores ácidos. Lo agrio, que vendría a ser una mezcla de amargura y acidez, es un sabor que para ser reconocido requiere llegar hasta lo más profundo de la boca. Es necesario ir hasta lo más profundo de nuestros recuerdos para buscar el significado de ellos en nuestra vida.

Desde sus primeras manifestaciones geniales, pienso en Rabelais, la literatura francesa ha usado los inventarios, las listas con mayor o menor sentido que, acumulativamente, sirven para saber qué cosas, pensamientos, recuerdos, poseemos -si llegamos a poseer algo, claro. El nouveau roman cartografió la existencia con una atención en la que lo microscópico y lo macroscópico se entrelazan. Quizás nuestra identidad sea tan sólo una acumulación de datos, quizá bajo una lupa todos seamos fascinantes, pero eso hay que saber transmitirlo. Sólo algunos son lo suficientemente buenos para introducir una categoría en nuestros recuerdos. Ahora todos sabemos que hemos tenido un agrio en nuestra vida.

Escribimos. Pero, ¿para qué? No podría decir si porque necesitamos contar o porque queremos saber. Son, en todo caso, razones cercanas. Pero también vivimos. Y todos los que han escrito se han preguntado siempre el por qué a través de su escritura.

Qué queda de lo que hemos vivido al cabo de los años. Un catálogo de imágenes, de sensaciones a las que que cada uno podría dar un sentido distinto. Mréjen nos ofrece la exposición pero, por fortuna, no nos la explica. Por eso al pasear por ella se nos clava tan adentro, porque cada uno la lee a su modo. Pero hay que ser muy hábil para montar una exposición que a todo el mundo le deje tocado. Que a todos se les quede clavada.






: carta abierta




En las listas de correos de los gremios de gente dedicada al arte y la cultura, ha ido circulado y recabando firmas electrónicas esta carta abierta dirigida a Consuelo Sáizar y Teresa Vicencio. Cada uno de los puntos que son solicitados aquí urge que sean respondidos a la brevedad posible, pues hasta ahora no ha habido visos de pretender abrir al menos un diálogo sobre estos temas con la comunidad artística de México por parte de las instancias que ambas dirigen.





México D.F., a 13 de agosto de 2009

C. Consuelo Sáizar
Presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes

C. Teresa Vicencio
Directora General del Instituto Nacional de Bellas Artes

A la opinión pública

PRESENTE

Dada la situación de emergencia que afecta a las instituciones de cultura, a un largo historial de privaciones y ante un previsible recrudecimiento de la situación económica, citamos a la Presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y la Artes (CNCA), y a la Directora General del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), a un diálogo público con miembros de la comunidad de profesionales de la cultura quienes tras varias reuniones de trabajo, y con la convicción de que el arte, la educación, la investigación científica y los programas sociales, son prioridad indiscutible para el desarrollo del país, de manera consensuada suscribimos lo siguiente:

Solicitamos información detallada sobre el recorte presupuestal implementado por el Gobierno Federal y cómo afectará el desempeño de las instituciones culturales.

Rechazamos cualquier recorte aplicado de manera discrecional, sin respeto a los compromisos acordados por cada dependencia para la realización de sus proyectos.

Exigimos claridad respecto a los criterios que determinan las políticas de ejercicio de recursos asignados al subsector cultura.

Consideramos que la comunidad cultural del país debe participar de manera permanente en la reflexión en torno a cuestiones fundamentales de la política cultural y demandamos el respeto al derecho de libre opinión pública de quienes trabajan en las instituciones culturales.

Pese a las declaraciones del INBA del pasado 10 de agosto respecto a que esta dependencia “continúa con normalidad todas sus actividades, no se desmantelan, ni eliminan los financiamientos a los centros de trabajo, no se retiran los fondos para los museos y tampoco se centralizan los recursos para la celebración del Bicentenario, consideramos que persiste una serie de dudas sin resolver:

¿Cuál es la fecha exacta para el cierre del ejercicio presupuestal del año 2009? y ¿con base en qué criterios se determinó esa decisión?

¿Qué soluciones se ofrecen para resolver la ineficiencia administrativa que mina el desempeño profesional de las instituciones culturales?


Dado que las autoridades del INBA comunicaron que no se afectarían las tareas sustantivas de sus dependencias, pero sí las administrativas surgen varias preguntas: ¿El recorte a las tareas administrativas no afecta a las tareas sustantivas?, ¿podrían precisar qué determina el que una tarea sea sustantiva?, ¿qué porcentaje de los empleados de confianza, sindicalizados y prestadores de servicios profesionales que laboran en el INBA y en el CNCA realizan tareas sustantivas? y ¿a qué se debe que buena parte del personal de ambas instituciones se mantenga durante años bajo el régimen de honorarios y con contratos de temporalidad arbitraria?

Asimismo, consideramos pertinente que tanto el CNCA como el INBA aclaren a la comunidad artística y a la opinión pública lo siguiente:

¿Por qué la actual presidenta del CNCA no ha dado una respuesta, ni recibido a los artistas de Tijuana, que manifestaron su inconformidad ante el nombramiento del Sr. Virgilio Muñoz Pérez como director de Centro Cultural Tijuana (CECUT)?

¿Cuál es la posición del INBA frente al cese de la plantilla docente de la plantilla docente del Centro Cultural El Nigromante en San Miguel Allende, Guanajuato?

Ante estas y otras interrogantes citamos a la Mtra. Consuelo Sáizar, Presidenta del CONACULTA y la Mtra. Teresa Vicencio, Directora del INBA, a un diálogo abierto el 26 de agosto a las 19:00 horas y las invitamos a que definan el lugar de este encuentro.

De igual forma, proponemos el inicio del trabajo conjunto entre el CONACULTA, el INBA, la Comisión de Cultura del Poder Legislativo, y la comunidad artística para la configuración de un grupo de profesionales de la cultura que participen de manera permanente y activa en el diseño de las políticas culturales, la planeación presupuestal y la implementación de los programas y proyectos de dicho sector en nuestro país.

En espera de una pronta respuesta a esta convocatoria a un diálogo abierto, reciban un cordial saludo, comisión de enlace.

Francisco Reyes Palma, José Luis Berrios y Mónica Mayer
[Y una larga lista de firmas más en aumento].


SI QUIEREN AGREGAR SU FIRMA A ESTE DOCUMENTO, UNIRSE A ALGUNA DE LAS COMISIONES QUE SE ESTÁN FORMANDO O UNIRSE A LA RED DE GRUPOS INTERESADOS EN ACTUAR SOBRE ESTOS PROBLEMAS, FAVOR DE ENVIAR UN CORREO A pintomiraya@yahoo.com




: band of skulls



Ni siquiera es tan buena, pero tengo días en que por más que intento no me puedo sacar de la cabeza esta rolita de los Band of Skulls, la nueva banda de Southampton, igual de barbones que Band of Horses (no confundirse) pero con un sonido mucho más crudo y elemental que recuerda a los WS.








: árboles de humo




Estoy muy impresionado leyendo la penúltima novela de Denis Johnson (Munich, 1949), el antes famoso "secreto mejor guardado de la literatura norteamericana" en estos días sin internet en los que de pronto me rinde más el tiempo. Es contundente y demoledor. Échenle un ojo.




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The New York Times
By JIM LEWIS


Good morning and please listen to me: Denis Johnson is a true American artist, and “Tree of Smoke” is a tremendous book, a strange entertainment, very long but very fast, a great whirly ride that starts out sad and gets sadder and sadder, loops unpredictably out and around, and then lurches down so suddenly at the very end that it will make your stomach flop. It comes with the armor and accoutrements of a Major Novel: big historical theme (Vietnam), semi-mythical cultural institution (military intelligence), long time span (1963-70, with a coda set in 1983) and unreasonable length (614 pages), all of which would be off-putting if this were not, in fact, a major novel, and if Johnson’s last big book hadn’t been the small collection of eccentric and addictive short stories called “Jesus’ Son” (1992). “Tree of Smoke” is a soulful book, even a numinous one (it’s dedicated “Again for H.P.” and I’ll bet you a bundle that stands for “higher power”), and it ought to secure Johnson’s status as a revelator for this still new century — a prediction I voice confidently but reluctantly, and with a little disappointment and dismay.

Reluctantly, because Johnson has always been an elusive figure, one of the last of the marginal masters. He’s not a recluse, but he’s not out humping his ego, either: I’ve never read an interview with him (though I haven’t looked very hard), or seen a picture of him that wasn’t on one of his book jackets. More important, it has often seemed as if the books themselves — there have been six novels, a book of short stories and one of plays, three volumes of poetry and a collection of journalism — have bloomed spontaneously from the secret fissures that crisscross Americana: jail cells, bad neighborhoods, bus stations, cheap frame houses in the fields beyond the last streetlight. They’re full of deprived souls in monstrous situations, hapless pilgrims on their way to their next disaster. But unlike most books about the dispossessed, they’re original (how strange it feels to use that word these days, but it fits), and what’s more, deliriously beautiful — ravishing, painful; as desolate as Dostoyevsky, as passionate and terrifying as Edgar Allan Poe.






: the trooper




Un gran cover de "The Trooper" de Iron Maiden a manos de los Gauchos de Acero (y su hermanita).





: vivir como rey del erario público,
sistema nacional de creadores de arte





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Los dispendios del FONCA
Blanca González Rosas
Fecha:2009-08-08


La publicación, el pasado 31 de julio, de la 13 edición de las becas del Sistema Nacional de Creadores evidenció no sólo la irresponsabilidad del sistema gubernamental de la cultura, sino también la falta de solidaridad social que manifiestan numerosos artistas. Subvencionados vergonzosamente por la ciudadanía, los creadores visuales beneficiados con los estímulos deberían hacer públicos los argumentos que los llevaron a solicitar las codiciadas becas. Deberían hacer públicos los precios de sus obras, el monto total que venden al año, el número de viajes que realizan, el número y costo del personal que los apoya en su taller y su casa, el predial o renta que pagan por su vivienda, el tipo de automóvil que manejan y, muy especialmente, la colonia en la que viven.

Si los ciudadanos supieran que algunos de los artistas que reciben del erario 24 mil 660 pesos durante tres años (295 mil 920 pesos anuales y 887 mil 760 en tres años) viajan constantemente al extranjero y viven en San Ángel o en las Lomas de Chapultepec, ¿estarían de acuerdo en regalarles esas cantidades sin ningún compromiso?

Instauradas en 1993 como parte de las políticas del gobierno del expresidente priista Carlos Salinas de Gortari, las becas del Sistema Nacional de Creadores –al igual que las becas eméritas– son unas de las políticas más dañinas, injustas y perversas de todo el sistema político nacional.

Definidas con un monto de 15 salarios mínimos por mes, estas becas se caracterizan no sólo por su falta de beneficio social, sino también por su carencia de límites, ya que pueden solicitarse cuantas veces lo desee el artista y otorgarse cuantas veces lo decida el comité seleccionador. Recibidas aproximadamente por 200 artistas nacidos entre las pasadas décadas de los años treinta y setenta del siglo XX, las becas demuestran la existencia de una comunidad que no ha podido desprenderse del amiguismo y paternalismo cultural que instauró el régimen priista. En ese contexto, una de las peores características del Sistema Nacional de Creadores es su posibilidad de repetirse. Constituidas para darse por un período de tres años, de 1993 a 2002, podían renovarse casi automáticamente con sólo la presentación del reporte del proyecto. En 2002, ese procedimiento de renovación se suspendió determinándose que, después de cada período, los artistas debían esperar un año antes de volver a presentar su solicitud. Sin embargo, los creadores que obtuvieron el beneficio antes de 2002 pudieron renovar la beca debido a que las normativas no ejercen de manera retroactiva. Aun cuando se carece de un sistema de información transparente que permita conocer el nombre de los artistas que gozaron de la renovación de los estímulos de 1993 a 2000, la lista de beneficiados sorprende tanto por los nombres como por la cantidad de repeticiones.

Con base en los listados, varias veces la han obtenido, entre otros: Graciela Iturbide, Arnaldo Coen, Philip Bragar, Yolanda Andrade, Eloy Tarcisio, Alberto Castro Leñero, Francisco Castro Leñero, Irma Palacios, Betsabée Romero, Manuela Generali, Saúl Kaminer, Flor Minor, Fernando Leal Audirac, Gabriel Macotela, Manuel Marín, Nunik Sauret, Lucinda Urrusti, Beatriz Zamora, Marta Palau, Carla Rippey, Roberto Parodi. En la edición 2008, que se acaba de otorgar y que durará hasta 2011, los artistas que ya la han tenido en otras ocasiones son Jordi Boldó, Raúl Herrera, Eniac Martínez, Francisco Mata, Mario Reyes, Paloma Torres y Roberto Turnbull.

Considerando que estas becas fueron instituidas como un estímulo a la creación y no como una subvención o seguro de desempleo, es muy cuestionable la pertinencia de su repetición, ya que además excluye a otros artistas evidenciando la gremialidad que impera en el escenario. Si Consuelo Sáizar, en su carácter de presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, tuviera realmente el interés político de sanar la administración gubernamental de la cultura, un inicio positivo sería la sustitución del Sistema Nacional de Creadores por la creación de programas que, con base en la definición de la función social del arte y de los artistas, activara tanto la puesta en valor del arte contemporáneo mexicano como su comercialización.

Por lo pronto, sería conveniente que se diera a conocer el número de veces que ha gozado cada artista de la beca y, también, que se restringieran los beneficios con base en la capacidad económica de los creadores.




Los privilegiados

Los siguientes grupos de creadores en la disciplina de Artes Visuales que a partir de 2000 han tenido la beca del Sistema Nacional de Creadores del Fonca (Fondo Nacional para la Cultura y las Artes) durante más de tres años, son los siguientes:

–Los que ingresaron en la emisión 2000 y que obtuvieron su reingreso en la 2003, disfrutando de la beca durante 6 años, de 2000 a 2006: Ernesto Álvarez, Luis Argudín, Jordi Boldó, Mónica Castillo, Oweena Camilla Fogarty, Ismael Guardado, Arturo Guerrero, Yishai Jusidman, Marisa Lara, Rocío Maldonado, María Teresa Margolles, Eniac Martínez, Francisco Mata Rosas, Alfonso Mena, Ambra Polidori, Roberto Rébora, Luciano Spanó, Mary Sutart, Diego Toledo, Paloma Torres, Roberto Turnbull, Antonio Turok.

–Aquellos que ingresaron en la emisión 2001 y que obtuvieron su reingreso en la emisión 2004, disfrutando de la beca durante 6 años, de 2001 a 2007: Per Anderson, Pía Elizondo, Beatriz Ezban, Bela Gold, Javier Hinojosa, Patricia Lagarde, Marco Tulio Lamoyi, Jesús Lugo, David Maawad, César Martínez, Gustavo Monroy, Teresa Morán, Mario Núñez, Maribel Portela, Georgina Quintana, Oscar Ratto, Armando Romero, Pablo Rulfo, Germán Venegas, Vida Yovanovich.

–Y por último esos que ingresaron en la emisión 2008 –que se dio a conocer el pasado viernes 31 de julio– y que, al haber tenido la beca durante 6 años, de 2000 a 2006, la tendrán durante 9: Jordi Boldó, Eniac Martínez, Francisco Mata Rosas, Paloma Torres, Roberto Turnbull.

(Fuente: Fondo Nacional para la Cultura y las Artes).



Proceso, No. 1710
-Blanca González Rosas